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Sergio Hernández 15 años después de su asunción

El 31 de marzo de 2005 Sergio Hernández asumía como director en jefe de la selección nacional masculina de básquet.  Hoy, 15 años después, recordamos su recorrido.

Sergio Hernández y los dos procesos

Nacido el 1 de noviembre de 1963 en Bahía Blanca, Sergio Hernández tendría una prolífica labor como entrenador desde muy temprana edad. Esto lo llevaría a lo más alto al convertirse en el sexto bahiense en la historia en integrar un cuerpo técnico de la selección nacional.

Curiosamente, en aquel momento disputó el nombramiento con otro coterráneo que ya había estado en relación directa con el combinado nacional: Huevo Sánchez.

Horacio Muratore, por ese momento presidente de la CABB se inclinó por Oveja relegando la opción de Sánchez, quien era uno de los candidatos de fierro por ese instante.

“Hoy creo que el técnico de la Selección no pasa por mí. De la Selección no tengo absolutamente nada, sólo una charla muy cordial y que yo agradezco a la Confederación», había manifestado Hernández a el diario La Nación dos días antes que se anunciara su contratación.

Hasta ese momento su pergamino marcaba: Sport Club en 1992/93, 1993/94 y 1994/95. Deportivo Roca en 1995/96 y 1996/97. Regatas en 1997/98. Estudiantes (O) en 1998/99, 1999/00, 2000/01, 2001/02 y 2002/2003. Boca Juniors en 2003/2004.

La tarea que tendría por delante no era para nada sencilla, ya que cargaría con la responsabilidad de reemplazar a Rubén Magnano, que había tenido la gestión más exitosa de la historia del básquet argentino al haber obtenido un subcampeonato mundial y una medalla de oro en los Juegos Olímpicos del año anterior.

Con la vara muy alta y las expectativas puestas en consolidar el trabajo anterior, la labor del técnico bahiense pasaba por sacarle jugo a la Generación Dorada y empezar a trabajar el recambio inevitable.

Luego del golpe anímico de haber caído en las semifinales del Mundial de Japón 2006, la revancha llegaría en forma de medalla olímpica: sorteando las dificultades de no contar con Manu Ginóbili por lesión, y enfrentando a una potencia como Lituania, Argentina se llevó el tercer puesto y así lo vivía Sergio Hernández:

Hernández dejó su puesto a Julio Lamas en 2010, quien había sido ayudante del propio Oveja en los juegos de China y cumpliría su mandato hasta el 2015.

El segundo proceso del entrenador bahiense correría con objetivos diametralmente opuestos a su primera gestión. Con la Generación Dorada en la puerta de salida, la intención era reconstruir el proyecto apoyándose en un plan a largo plazo que implicaría un trabajo a conciencia desde las bases, que involucraría a varios actores.

“Más allá de que el sentimiento inicial es el mismo que tuve cuando fui designado en 2005, de tremenda felicidad, ilusión y orgullo, hoy su suma otro punto que, para mí decisión final, fue determinante. Y es el hecho de poner el hombro en un momento tan delicado. Este es un desafío diferente a aquél. Los que tenemos más experiencia debemos hacernos cargo. Es así. Hoy todos somos parte de la Selección», manifestó Hernández. Y amplió: «Poder estar en este nuevo proceso me motiva. Es un desafío. Un compromiso. Sentí que no podía rechazar la oferta desde ese punto, al margen de cualquier cuestión económica. Es un momento en el que hay que estar, sí o sí. Al menos así lo pienso yo».

Ese nuevo desafío implicó un recambio generacional lógico y el desafío de mantenerse en la elite, apoyándose en la experiencia de Luis Scola como faro guía, y en el trabajo en las selecciones formativas con un plan ejecutado desde las bases hasta la selección mayor.

El Mundial de China 2019 sería el logro más reconfortante para Sergio Hernández. Ya sin el talento del núcleo duro de Ginóbili, Oberto, Nocioni y demás, Argentina se clasificó de manera categórica en la nueva modalidad eliminatoria de FIBA y concretó una actuación maravillosa en el certamen mundialista, consiguiendo el pasaje a los Juegos Olímpicos de Japón y obteniendo la medalla de plata.

«Este es el mejor equipo que dirigí en mi vida, no tenemos distracciones, tenemos jugadores en altísimo nivel, somos aplicados y valientes” dijo tras haber dejado afuera a Francia en semifinales.

La mano del entrenador pocas veces se vio como en el pasado Mundial, donde el nivel de aplicación táctica de los jugadores llegó a puntos de ejecución altísimos en tiempo prolongados, por jugadores de gran nivel, pero que no son parte de la elite mundial.

El objetivo inicial del segundo proceso estaba logrado. Argentina logró imponerse al recambio con trabajo y dedicación plena. El impacto de Sergio Hernández se notó más que nunca y 15 años después llena de orgullo a todos.

Los otros bahienses que pasaron por los cuerpos técnicos de la selección argentina:

  • Rubén Héctor Ferrandi
  • Adolfo José Enrique Lista
  • Juan Carlos Alonso
  • Carlos Eduardo Boismené
  • Guillermo Horacio López.

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