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Olimpo

Se cumplen 50 años del fallecimiento de Patito Tomás

Patito Tomás

La esquina de Avenida Colón y Angel Brunel se identifica con su nombre: Norberto Tomás. Allí, en el estadio de Olimpo, el 3 de julio de 1971 quedó inmortalizado el recuerdo de Patito, que un día como hoy, de 1970, falleció reforzando a Estudiantes en la cancha de General Paz Juniors de Córdoba

Se trataba de un cuadrangular, en el que participaba Estudiantes, cuyo plantel lo integraban Raúl Alvarez, Alberto Pedro Cabrera, Horacio Serrón, Jaime Scheines, Osvaldo Cutro, R. Fornetti y los refuerzos Jorge Cortondo, Giorgio Ugozzoli y Norberto Tomás. El técnico era Carlos Danussi.

Los otros equipos eran Comunicaciones de Buenos Aires, la selección de Entre Ríos y el local Paz Juniors.

La iniciación del cuadrangular se postergó un día a raíz de la intensa lluvia del viernes 16.

El sábado 17, el albo estaba perdiendo ante Comunicaciones, por 27 a 21, a falta de 1m37 para finalizar el primer tiempo, cuando Tomás se desvaneció.

Patito Tomás

El rival y médico Norberto Battilana intervino rápidamente junto a otros profesionales, trasladaron a Patito al Sanatorio San Roque, donde, a las 23.30 determinaron su fallecimiento.

Durísimo golpe para el mundo aurinegro y el básquetbol bahiense, que perdía a uno de sus muy buenos jugadores, de solo 21 años.

Patito se había iniciado en Olimpo, practicando diferentes deportes, hasta que se inclinó por el básquetbol, debutando a los 16 años en Primera, siendo campeón local en diferentes torneos y llegando a ser integrantes del seleccionado bahiense y de Provincia.

Señala Mario Minervino, en su artículo publicado en La Nueva Provincia el 29/10/2018, que a sus 21 años de edad, Patito Tomás era uno de los mejores jugadores de la ciudad.

Jugaba de base, lo que significaba estar detrás de Alberto Pedro Cabrera. Vistiendo la camiseta de Olimpo, era un base de excepción y el gran defensor de Beto en los clásicos entre el aurinegro y Estudiantes.

«A los manija no se los marca, se los corre para impedir que reciban la pelota. A Cabrera hay que seguirlo hasta cuando va a tomar agua», recuerda Minervino sobre su fórmula para marcar a Mandrake.

Un jugador correcto, serio, querido por compañeros y respetado por rivales dejó un vacío muy grande esa noche en la que Estudiantes y Olimpo se unieron en el dolor, el mismo que se reflejó en todo el básquetbol de la ciudad.

FUENTE: La Nueva Provincia

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