Seguinos

Clubes

Liga Argentina: Villa Mitre y la competencia atípica

Liga Argentina Villa Mitre

Villa Mitre sigue encaramado en los puestos de vanguardia en la Liga Argentina demostrando el gran nivel competitivo de su plantel en medio de una competencia con un formato novedoso que implica un cambio considerable en las de trabajo y preparación.

LA LIGA ARGENTINA Y EL FORMATO DE SEDES

Villa Mitre Liga Argentina

Plantel de Liga Argentina de Villa Mitre (Foto Prensa CVM)

En enero de 2021 la ADC comunicó que habría un ascenso para la segunda categoría del básquet nacional y que además elegía el formato de sedes para desarrollar una competencia que tiene más para esta edición 29 equipos.

Tanto la zona Sur donde se encuentra Villa Mitre, como la Norte, tendrían que dirigirse cada una determinada cantidad de tiempo a la sede elegida para disputar los encuentros correspondientes a la fecha designada.

La modalidad de disputa es de todos contra todos en temporada regular, para dirimir a los primeros 8, en busca de los posicionamientos para la postemporada. Los primeros dos de cada zona se enfrentarán para ver quien se queda con el premio mayor: el ascenso a la Liga Nacional de Básquet.

El conjunto tricolor sin refuerzos extranjeros y luego de haber perdido a Franco Pennacchiotti (elegido jugador revelación en la LNB 2021) sorprende a propios y a extraños compitiendo de igual a igual ante conjuntos con mayor presupuestos y preparados para ir en busca del ascenso.

Tras 14 juegos los dirigidos por Lisandro De Tomasi se encuentran en la segunda colocación de la zona Sur y van por más en un año atravesado por la incertidumbre que genera la pandemia de COVID-19 y todas las consecuencias aparejadas por dicha enfermedad.

MAURO RICHOTTI: «ESTAMOS MUY CONFORMES CON LO REALIZADO HASTA EL MOMENTO»

Mauro Richotti

Mauro Richotti (Foto Prensa Villa Mitre)

Luego de su último paso por la sede de Viedma hablamos con Mauro Richotti, asistente principal del conjunto tricolor en la Liga Argentina y nos adentramos en las formas de trabajo, las dificultades de competir en un formato novedoso y la incertidumbre que genera la pandemia en medio de una competencia profesional.

«Sabíamos que iba a ser muy difícil esta fecha, por eso consideramos que es muy positiva la actuación. Nos íbamos a enfrentar a cuatro rivales fuertes y uno incómodo como es Rivadavia de Mendoza y teniendo presente que Racing no se presentaba por cuestiones de COVID. Si sumamos esto a que nosotros fuimos con muy pocos entrenamientos, por los chicos que fueron positivos de la enfermedad, tenemos que estar muy contentos».

«Tanto Lanús, como Gimnasia y Esgrima y Deportivo Viedma tienen mucha experiencia en la categoría y jugadores que poseen rodaje. Habernos traído, dos de los cuatro juegos es muy importante para nosotros. Obviamente hay cosas para mejorar y debemos recuperar a varios jugadores físicamente tras los juegos en poco margen de tiempo y por las secuelas que dejó el COVID».

La enfermedad es un punto insoslayable a la hora de evaluar las formas de trabajo y el rendimiento deportivo. Sobre todo, entendiendo las secuelas en el estado físico que deja el paso del COVID-19 por el organismo y cómo deben trabajar desde lo físico y táctico, considerando que se juega en pocos días y con intervalos de 15 a 20 días sin competencia.

«La modalidad de sedes es una novedad para nosotros. Por momentos se nos hace largo en cuanto a la preparación de la competencia. Entre fechas de disputa tenemos aproximadamente 15 días. En ese lapso, tenemos que recuperar a los jugadores cuando llegamos de viaje (eso nos lleva aproximadamente tres o cuatro días)  y teniendo en cuenta que es un conjunto semiprofesional y que realizan otras actividades además del básquet, debemos estar atentos para no sobrecargarlos» , comenta Mauro.

«A medida que van pasando las fechas nos vamos adaptando, pero en un principio fue complicado debido a que la costumbre nos llevaba a viajes de tan solo dos o tres partidos y la continuidad competitiva se planificaba de una manera más tradicional. Ahora nos readaptamos a este nueva realidad. Creo que a esta altura de la temporada ya estamos acostumbrados a trabajar con estos tiempos en que nos trasladamos a las sedes y a partir de allí completamos el trabajo de scouting con los rivales más a la mano».

En medio de su participación en la sede de Lanús el plantel de Villa Mitre se vio afectado por el COVID-19 con casos positivos y aislamientos por contacto estrecho, esto llevó a tener que readaptar sus entrenamientos una vez que fueron dados de alta los jugadores.

El club tomó los recaudados del caso, teniendo en cuenta las consecuencias cardíacas y respiratorias que deja la enfermedad. Por dicho motivo, se los sometió a un Ecodopler para descartar secuelas cardíacas y se les hizo exámenes para medir la capacidad respiratoria.

«Una vez que estuvieron de alta hablamos con los médicos e hicimos varios chequeos del aspecto cardíaco/ pulmonar para saber como habían quedado afectados tras el COVID y saber si podían competir a alto rendimiento».

«No solo nosotros sentimos las consecuencias de la enfermedad, hablamos con entrenadores de equipos rivales que nos comentaban de la merma física que habían tenido sus jugadores tras atravesar el COVID. En el caso de Villa Mitre, por suerte no fueron todos los jugadores, así que trabajamos los minutos de rotación con ellos para no darles muchos minutos se manera continua, obviamente esto en determinados partidos se nos hizo difícil».

«Los jugadores en este sentido fueron muy conscientes de la situación y por ese motivo fueron manejándolo con el profe y con nosotros. Hay que tener en cuenta que además de la enfermedad en si, tanto los afectados como los estrechos estuvieron entre 10 y 14 días sin actividad», afirmó Richotti.

Los imponderables de la pandemia, sumado a una preparación atípica a lo que se está acostumbrado, lleva a una reelavoración constante por parte de los entrenadores y preparadores físicos y las consecuencias en el rendimiento deportivo son inevitables, cuando se juegan cinco partidos en siete días.

«Está última sede fue más complicada porque solo fuimos con cinco entrenamientos, de los cuales tuvimos que dosificar mucho la carga física por las secuelas que dejó el COVID. Estaban muy cansados y con falta de aire, Cada vez que entrenaban se cansaban más de lo normal, por lo que llevó a no estar al 100% como siempre. En estos días nos toca un trabajo de recuperación importante y ahí es donde vamos a hacer el hincapié».

«Nuestra idea en cuento a los objetivos esta temporada era ser lo más competitivos posible y los estamos logrando. Somos conscientes de lo que pueden rendir los jugadores con los que contamos. La posición que ocupamos en la tabla de posiciones obviamente nos motiva para pensar en algo más, pero la realidad es que somos competitivos y estamos en la parte alta lo que nos ilusiona a terminar lo más encaramados posibles de cara a los playoffs», cerró Richotti.

Villa Mitre está en la buena senda, en medio de una competencia que desafía a jugadores y cuerpo técnico a reinventarse todo el tiempo para afrontar una Liga Argentina exigente e intensa, pero que demuestra el gran potencial del conjunto tricolor para buscar una buena posición de cara a la postemporada.

 

Facebook

Seguínos en Twitter

Más de Clubes