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Las facetas de Pepe Sánchez en sus 44 años

Pepe Sánchez

Personas como Pepe Sánchez no necesitan presentación. Su labor, talento, sabiduría y enseñanza, derivadas en logros históricos para nuestro básquet en una herencia que será por siempre dorada, lo definen por sí solo.

Un día como hoy, pero de 1977, nacía en nuestra ciudad una de las personas mas influyentes para el básquet nacional.

Y es por eso, como motivo de su cumpleaños número 44, traemos a continuación un amplio resumen de la vida de Juan Ignacio Sánchez.

PEPE ANTES DE SER PEPE SÁNCHEZ

A diferencia de Manu Ginóbili, su compañero contemporáneo en Bahiense del Norte, Pepe (o Juani) brilló desde muy pequeño. El base cerebral, de pases lacerantes y ojos abiertos, nació sin embargo años después. Primero, fue goleador. Y qué goleador.

Pepe Sánchez inició su camino en el básquetbol local en el club El Nacional, pero encontró su plenitud como jugador de formativas en Bahiense del Norte, club al que se mudó a los 12 años de edad. Sin embargo, el gran amor de Pepe está en un tercer club en el que nunca jugó: La Falda.

“Yo me mudé a este barrio cuando tenía 10 años. Jugaba en El Nacional, y aunque La Falda me quedaba más cómodo, por la cercanía, no cambié de equipo porque La Falda jugaba la zona consuelo, y yo quería jugar contra los mejores. Ya era competitivo de chico. Acá sí jugaba picados, lindos picados, en el verano, pero en realidad era un punto de encuentro social para mí. De hecho, podían pasar meses sin que yo entrara a la cancha. Pero nos juntábamos en la puerta del club todos los días, o nos cruzábamos a la plaza. El club tenía un rol bien social. Creo que eso caracteriza a los clubes en nuestro país. Cumplen una función de contención no reconocida. Creo que el Estado debería potenciarlo, porque contiene a muchos chicos a los que, probablemente, debería ser el Estado el que contenga. Por eso creo que debería separarse, hasta legalmente, cuando los clubes eligen hacer un deporte profesional, para cuidar su patrimonio”, le dijo tiempo atrás Pepe Sánchez a Básquet Plus.

Pepe Sánchez

Pepe Sánchez y Guillermo Vecchio

Pese a su gran cantidad de virtudes, Pepe tuvo un sólo título en toda su carrera de formativas. Y no lo consiguió en Bahiense, sino en El Nacional: fue campeón en premini en 1986. 

Así lo señalan los números del ingeniero Roberto Seibane, que también lo ubican como goleador absoluto del campeonato de infantiles de 1992, ya con la camiseta del club de Salta 28.

En ese torneo, Pepe Sánchez anotó 663 puntos en 27 partidos (24.59 de promedio), con 83 triples, 170 dobles y 75-127 en libres (59.06%).

Con la selección de Bahía Blanca de formativas, Pepe jugó cuatro torneos: infantiles en 1992 (segundo, en la sede de Bragado, título a manos de Mar del Plata. En este equipo, jugó también Emanuel Ginóbili), cadetes de 1993 (campeón en Bahía Blanca), juveniles de 1994 (campeón en Mar del Plata) y Sub 22 (tercero en Mar del Plata).

Mientras que con la Selección de Provincia de Buenos Aires, fue tercero en el Argentino de Juveniles de 1993 y segundo en el de Cadetes el mismo año. Ambos torneos fueron ganados por el campeón Córdoba.

Su primera experiencia con la Selección Argentina se dio en Oruro (Bolivia), con el Sudamericano de Juveniles que ganó el equipo albiceleste. Meses más tarde, Pepe volvería a vestir la camiseta de su país en el Panamericano Juvenil disputado en Santa Rosa y General Pico (La Pampa), en el que Argentina logró el subcampeonato.

Luego llegaría la NCAA y su fantástico tiempo en Temple, su paso por la Liga Nacional, el básquetbol europeo, la NBA y la gloria con Argentina en el máximo torneo de selecciones de básquetbol.

Los comienzos, de todos modos, fueron el indicio de que un fruto maravilloso estaba listo para germinar.

PEPE SÁNCHEZ, EL CEREBRO HECHO JUGADOR

“Tenía el control absoluto de todo lo que ocurría a su alrededor. Adivinaba pensamientos ajenos. No era rápido, pero era atento, inteligente e intuitivo. Jamás impulsivo. Con esos argumentos le bastaba. Sus ojos percibían más allá de lo que indicaba su mirada. Su arte trascendió al exitismo de la inmediatez. Y ese, acaso, es el gran tesoro de su carrera. Convirtió de la contracción un hábito, y de su virtuosismo un legado. Impuso un estilo propio donde el pase era la bandera y el juego en equipo el sustento de su ideología” Juan Alberto Espil a CABB sobre Pepe. Quién mejor que él para comenzar a describirlo.

Para entender el fenómeno Pepe Sánchez, aquel base pensante que deslumbró por su capacidad de pase, conducción, y que hoy se destaca por ser un dirigente fuera de lo normal en nuestras latitudes, es necesario retroceder en el tiempo, allá por la década del 90, cuando dio el primer salto trascendental en su carrera.

Si bien Pepe logró convertirse en profesional con apenas 17 años jugando la Liga Nacional para Deportiva Roca, y a la siguiente temporada volvió a Bahía Blanca para vestir la camiseta de Estudiantes, el primer paso importante (tal vez el más trascendental) lo dio cuando a los 18 años llegó a Temple Owls, universidad de la NCAA de los Estados Unidos.

Pepe Sánchez en Temple University

Pepe Sánchez en Temple University

Fue en esos cuatro años donde se gestó el despegue definitivo. No sólo en lo deportivo, sino que también en lo intelectual. El base descubrió su pasión por la historia y la filosofía, se recibió con honores, en paralelo a su carrera basquetbolística.

Sin embargo, también reconoce que aquella experiencia vivida desde tan chico terminó afectando directamente a su personalidad.

“Vos estás solo, en el medio de la selva, y te obliga a hacer una coraza. O sobrevivís o te volves” Juan Ignacio Sánchez en “La pasión según Sacheri”.

Luego de cuatro años como universitario, la próxima meta de Pepe era la NBA. Y lo terminó logrando un 31 de octubre del año 2000 con la camiseta de Philadelphia 76ers en el mítico Square Garden ante New York Knicks, transformándose, por cuestión de minutos, en el primer argentino que llegó a la máxima competencia de básquet a nivel mundial (luego lo hizo Rubén Wolkowyski en Seattle).

Pepe Sánchez primer argentino en la NBA

Pepe Sánchez primer argentino en la NBA

Allí jugó 24 partidos con una marca total de 20 puntos, 32 asistencias, 22 rebotes y 9 robos. En el medio de la temporada, vistió la camiseta de Atlanta Hawks en cinco partidos. Luego de un fructífero paso por Europa, regresó a la NBA para jugar nueve encuentros con los Detroit Pistons.

Y si hablamos del Pepe Sánchez jugador es inevitable no repasar su carrera en la Selección Argentina. Su debut con la albiceleste de mayores se dio en el año 1998 en los Juegos de la Buena Voluntad siendo un joven base que ya había debutado en LNB y militaba en la Universidad de Temple. Ese mismo año fue convocado para el Mundial de Atenas como el tercer base, por detrás de Marcelo Milanesio y Alejandro Montecchia.

En 2001 logró afianzarse en el seleccionado que obtuvo la medalla de oro en el Sudamericano disputado en Neuquén, tras ganarle en la final a Brasil por 78 a 59. Ese fue el anticipo de lo que vino después.

En el año 2002 jugó el Mundial de Indianapolis, esta vez con mayor protagonismo, y allí la Selección Argentina obtuvo la segunda posición tras caer en la final ante Yugoslavia por 84 a 77. En aquel torneo, Argentina se convirtió en la primera selección en poder ganarle a Estados Unidos con jugadores de la NBA. Fue por 87 a 80 en la última jornada del Grupo F.

Los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 significaron el pico más alto en la carrera de Pepe Sánchez. Él, junto a Emanuel Ginóbili, el Puma Montecchia y toda la Generación Dorada, lograron el hito más importante en la historia del básquet argentino: la medalla de oro ante Italia en la final incluyendo la eliminación a USA en semifinales.

Pepe Sánchez y Puma Montecchia

Pepe Sánchez y Puma Montecchia

En el año 2006 disputó el Mundial de Japón, en el que Argentina perdió en semifinales ante España por 75 a 74. Luego de un tiempo alejado al combinado nacional, fue nuevamente convocado para el Preolímpico de Mar del Plata en 2011, torneo en el que logró el título tras vencer en la final a Brasil por 80 a 75. Ese partido fue el último de Pepe con la camiseta de la Selección Argentina.

En paralelo desarrolló su carrera como uno de los mejores bases de Europa. En la temporada 2001 llegó a Panathinaikos de Grecia y se adjudicó la Euroliga de aquel año.

En 2003 se sumó a las filas del Lucentum Alicante y terminó siendo clave para que el equipo evite el descenso. Aquel año fue nombrado el segundo mejor base de la liga española.

En el año 2004 fichó para Unicaja Málaga donde jugó tres temporadas, coronándose en la Copa del Rey (2005) y la Liga ACB (2006). Además, en el 2006 fue elegido el mejor jugador latino. En 2007, convirtió un triple histórico restando 2 segundos en la serie ante el Barcelona para clasificar al Final Four.

Su futuro siguió en Europa, esta vez en el Barcelona, donde por dos temporadas consecutivas se convirtió en el mejor asistente de la liga en fase regular. Luego de quedar libre de la institución blaugrana en julio de 2008, fichó para otro grande de Europa, el Real Madrid, pero su paso por la Casa Blanca no sería muy destacable. Con 32 años dejó España para cruzar el charco de vuelta.

En su retorno al país (dicho por él “acertadamente pronto”), Pepe tuvo un rápido paso por Obras Sanitarias, donde compartió equipo con Juan Espil y Gustavo Fernández. Por problemas físicos y algunas diferencias terminó jugando sólo nueve partidos.

Tras su paso por Obras, Pepe le dio nacimiento a Bahía Basket, un proyecto deportivo con raíz propia en el básquetbol bahiense. 

En el año 2012 se dio la tan recordada serie ante Peñarol. El Milrayitas había ganado los dos partidos en Mar del Plata, mientras que Weber Bahía Estudiantes hizo lo propio en el Casanova con aquel increíble cuarto juego en el que remontó una diferencia adversa de 23 puntos. Luego, en el Polideportivo Islas Malvinas, la victoria fue para el local.

Pepe Sánchez y Juan Espil

Pepe Sánchez y Juan Espil

Esas últimas imágenes junto a Espil sin dudas quedarán en la memoria del fanático bahiense. El mítico Casanova volvió a llenarse como las mejores épocas. Y el sentido de pertenencia volvió a sentirse una vez más en la ciudad del básquet.

En la siguiente temporada Pepe, aquejado por varias lesiones, decidió su retiro de la actividad. El cerebro hecho jugador, entonces, le dejó el paso al dirigente, en lo que significó la coronación de una carrera única e inolvidable.

PEPE SÁNCHEZ DIRIGENTE Y FORMADOR

Para entender al Pepe Sánchez dirigente, hay que bucear primero en su vida personal y luego comprender cómo el contexto de vuelta al país y fin de su carrera como deportista, potenció este costado con su proyecto en Bahía Basket.

La fuerte formación académica recibida en Philadelphia en filosofía e historia marca la columna vertebral de su pensamiento como lider. Más allá de tener una base humanística, ésta no deja de tocarse todo el tiempo con el pensamiento matemático o su creencia en las ciencias duras aplicadas al deporte.

El haber estado en contacto con estructuras organizativas con lineamientos claros, en el que se fomentaba la creatividad desde un lugar diametralmente opuesto al que tenemos en estos lados de la tierra, influyeron enormemente en sus planteos conceptuales.

Pepe Sánchez dirigente

Pepe Sánchez

La idea de crear un método, una infraestructura que contenga el todo para generar crecimientos exponenciales del individuo parecen ser la motivación inicial. “Tener al alcance aquello que yo no tuve” en palabras del protagonista.

La otra parte fundamental para analizar por dónde pasa el fundamento teórico del Pepe Sánchez dirigente, es en su obsesión con la tecnología aplicada al deporte desde la neurociencia, la nutrición, la preparación física, hasta el fomento de intereses externos por fuera de la actividad principal del deportista.

«La neurociencia nos ha enseñado que un entorno positivo ayuda más que otro con castigos. Queremos darles a los deportistas las herramientas para estar aptos mental y emocionalmente para enfrentar lo que se viene y para poder desenvolverse en un ámbito de mucha presión, donde hoy solo sobreviven los más fuertes. Nosotros queremos capacitar. Hacia allá vamos, a crear ese entorno, y nos queda un largo camino».

En ese proceso transicional del jugador al dirigente, se fueron formando las bases y los sustentos ideológicos para luego replicarlos en su próxima etapa. “Es una transición que uno busca para protegerse del impacto que significa dejar de ser jugador de básquet. Es muy duro”.

Pepe Sánchez

Pepe Sánchez

Otro de los puntos fundamentales para comprender las ideas del bahiense es su creencia en la educación como herramienta formativa integral del ser humano, más allá del deportista de alto rendimiento o profesional. Brindar herramientas para que el jugador pueda defenderse no solo dentro si no también, fuera de la cancha.

¿Pero cómo ha replicado toda esta línea teórica en la realidad? tratando de cimentar un híbrido de su formación universitaria en EEUU y un equipo de liga profesional, para luego posicionarse en la formación como fin principal.

El primer paso fue formar Bahía Estudiantes, para después pasar a ser Bahía Basket, y convertirse en lo que ya todos conocemos. El último, la construcción del Dow Center, reflejando a la perfección la parte integral de todo el pensamiento de Pepe Sánchez, porque es la síntesis de su pensamiento expuesto en algo material.

«El sueño estuvo siempre dando vuelta en mí, desde que comenzamos con este proyecto en 2010, pero la génesis podés encontrarla hace cinco años, cuando empezamos con el camino dedicado a la formación de jugadores. Fue un proceso paulatino, aunque hubo un momento en que tuve que jugármela… y cuando vi el respaldo y acompañamiento, ya no dudé. Ni miré para atrás».

Pepe Sánchez Dow Center

Pepe Sánchez presentando el Dow Center

El cambio en los objetivos de Bahía Basket, están claros en los lineamientos que está marcando en la actualidad el ex jugador. Su creencia en la educación como valor de crecimiento colectivo a partir de facilitar estructuras organizativas acordes para ello, está reflejado en el proyecto del estadio multipropósito.

La idea es de: “si ellos pueden ¿por qué nosotros no? Se aprecia en cada decisión que ha tomado Pepe Sánchez como dirigente. Tratar de seguir avanzando y no quedarse en el “momento Kodak” y ser arrastrado por la vorágine del mundo actual, es clave para entender esta constante implementación de ideas y parte de la comprensión del Pepe dirigente.

Fuente: La Nación, TNT Sports, Bahía Basket, Diagonales.

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