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Juan Milito: «Subir el piso es lo que intentamos en Bahía Basket»

Juan Milito Bahía Basket

Juan Milito es uno de los tantos proyectos que tiene Bahía Basket como formador de talento. En este caso, es desde el banco de suplentes. El platense de 20 años de edad es uno de los entrenadores más jóvenes de la Liga Nacional y lo entrevistamos para conocer su historia y hablar sobre el proyecto del conjunto que milita en la máxima categoría del básquet nacional.

Vinculado al básquet desde toda su vida, este joven entrenador ha llamado la atención del equipo de Pepe Sánchez, que lo ha sumado como parte integral del conjunto de entrenadores que encabeza Pisani.

Juan Milito nació en La Plata y fue jugador en categorías formativas del básquet platente. Se relacionó desde temprana edad con la dirección técnica, en la que participó en su club de origen (Banco Provincia) Universitario y la selección U17 de la ciudad de las diagonales.

Estudiante de comunicación y apasionado de los Boston Celtics el más pequeño de los coach de Bahía Basket nos cuenta su historia:

¿Cómo llega Juan milito de La Plata siendo tan joven a Bahía Blanca?

Tuve un poco de suerte. Hace casi un año mandé un mail a la gente de Bahía Basket diciendo que me interesaba ver como trabajaban (con una recomendación de por medio). Empecé a venir en diciembre para ver como trabajaban y siendo un poco partícipe de las reuniones, y ahí surgió la posibilidad de que trabajé para el club.

¿Qué función hiciste inicialmente?

Como analista de video. Lo hacía desde La Plata, y de ese modo empezamos a relacionarnos. En febrero de este año, para las Ventanas FIBA, volví a estar acá pero ya como asistente. Luego terminó la temporada, pero también iba cuando estaba en Buenos Aires con el equipo, y empezamos a hablar de la posibilidad de venir para acá definitivamente.

¿Cuándo fue el ofrecimiento definitivo?

En junio me hicieron ya oferta formal, y la respuesta fue un sí de cabeza. Es difícil irte a otra ciudad siendo tan joven, uno también tiene otros proyectos, pero Bahía Basket es una oportunidad única.

¿Desde qué edad estás vinculado con la dirección técnica?

Empecé a los 15 años a trabajar, como arrancamos todos, de monitor en el club donde yo jugaba (Banco Provincia de La Plata). Ahí mis entrenadores me fueron guiando, me gustaba, creo que se traslucía la pasión por el básquet también. Algo que me ayudó para la dirección técnica es que era muy malo como jugador, pero también era muy bicho y siempre fui muy curioso de ver qué era lo que funcionaba.

¿Tuviste continuidad desde los 15?

Estuve ese año y los entrenadores con los que yo había aprendido se fueron del club y yo quedo medio en la nada, jugando. Pero quería entrenar. En medio de esto, un ex entrenador mío estaba trabajando en Universitario de La Plata (el clásico) y por medio de él, tuve la oferta de ir a ayudar ahí. Ahí surgió el dilema porque tenía que dejar de jugar con mis amigos, aunque sabía que ni siquiera iba a llegar a primera local, o probar esto de ser director técnico que también me gustaba mucho. Y decidí ir por ahí.

¿Cómo fue esa experiencia en un lugar distinto?

Tuve un crecimiento muy rápido, porque de golpe me encontré en un año siendo entrenador de pre-mini, al año siguiente, con 18 recién cumplidos, hacerme cargo de la tira de pre infantiles, mini y pre-mini; al año siguiente ya agarrar cadetes y por una circunstancia, juveniles también.

¿Cómo fue para Juan Milito ser DT de juveniles teniendo la misma edad que sus jugadores?

Tuve la suerte de tener grupos copados, pero obviamente hay que manejar un grupo. La verdad que me salía con mucha naturalidad, obviamente partiendo de la base de estar en la misma de los jugadores. En algún momento pensé hasta en no salir para no cruzarme a los jugadores, y después salir, cruzármelos y que no pasara nada. Fue una experiencia buenísima.

¿Qué fue lo que te ayudó?

Al mismo tiempo yo ya era asistente en primera, entonces al estar siempre con gente más grande, ir a dirigir a los de mi edad fue más fácil. De golpe me encontré dirigiendo en primera.

¿Fue todo muy vertiginoso, ¿no? Porque pasaste de dirigir pre-mini a estar en la Selección de La Plata

Fui asistente en la Selección U17 de La Plata y después llegué acá. Fue todo muy vertiginoso. Lo pensaba la noche anterior al partido con Peñarol, costaba dormir, y era eso, sorprenderme.

La cuestión que remarcabas de la curiosidad hizo que se te abrieran las puertas también para llegar a Bahía Basket.

Un poco sí. Tuve la oportunidad, pero no estaría acá si no me hubiesen visto trabajar. Es un laburo y como tal, es exigente, y eso, más allá de los miedos propios, lleva a pensar que algo habré hecho: mucha curiosidad, mucho estudio, y todo esto con los errores lógicos. Más allá de eso, en Bahía Basket creo que cada uno aporta lo suyo al equipo de entrenadores y al equipo en general, y eso hace que cada uno sea valioso y trate de aportar al 100%. La verdad que no lo he hablado con Pepe, en algún momento lo haré, pero cuando pregunté me dijeron eso.

¿Creés que la propia idiosincrasia que tiene el club ayudó a que se fijaran más en tu trabajo que en la edad?

Probablemente sea así. Yo estoy teniendo una oportunidad que quizás antes no existirían. Seguramente haya habido muchos entrenadores de mi edad más capacitados que yo, pero no existía el medio que los cobijara. Por suerte esto ahora cambió con lugares como Bahía Basket.

¿Qué es lo  que le aporta Juan Milito a este grupo de entrenadores?

Tener la mirada de alguien tan joven debe ser una de ellas. Soy muy rápido con la tecnología y creo que hoy en día es lo que más aporto y en el juego claramente estoy varios pasos detrás de todos, pero trato de aprender día a día con ellos y de ellos.

Bahía Basket

Federico Elías ha trabajado mucho en su juego bajo el sistema de entrenamiento segmentado

Bahía arrancó esta temporada con la idea clara de optimizar el tiro de tres, los puntos en la pintura y los tiros libres. ¿Cuánto hay de análisis en esta elección?

Nada de lo que hacemos está fuera de análisis. Fue algo que estudiamos mucho y debatimos de la misma manera. Llegamos a la conclusión de que es el camino y estamos convencidos de que es el camino para este grupo de jugadores con los que contamos.

No es casualidad que hayan tirado más triples que dobles en los primeros partidos

Se ve como algo muy nuevo y que, por ahí con cierto resguardo por parte de la ortodoxia del básquet, pero tiene mucha lógica, se viene haciendo en otros lados y tratamos de replicarlo porque se adapta a nuestro personal.

Está claro que no es tirar triples por tirar. ¿Cómo es el trabajo?

Entendemos que los jugadores que tenemos están capacitados para este estilo de juego. El tiro que toman los jugadores en el partido está practicado una y otra vez en la semana y practicamos las jugadas para que ellos tomen el mejor tiro posible, si después no entra bueno, pero la idea es que se tome el mejor tiro desde el mejor lugar.

¿Qué le falta a esta idea para que salga como la piensan?

Necesitamos más horas. Tomamos muchísimos tiros buenos, a pie firme (los tenemos cuantificados) y no los metimos, así que con práctica van a entrar. Obviamente se pueden mejorar los picks indirectos y hay muchísimas cosas por progresar: el tiempo de juego, del espacio que le generamos a los jugadores, la lectura, pero todo eso se va a mejorar con el tiempo de trabajo. Estoy convencido de ello.

¿Cómo es el día de trabajo de Juan Milito asistente de Liga Nacional?

Me levanto a las 7 de la mañana, me baño y desayuno y llego al Dow Center a las 8.15 u 8.30. Ya tenemos la planificación desde el día anterior. Tenemos un entrenamiento de equipo y después uno segmentado según posiciones y situaciones de juego. Después tenemos un parate al mediodía donde hacemos análisis de video o alguna reunión de equipo. Por la tarde es trabajo con mejora individual de determinado jugador.

¿Cómo es el trabajo segmentado?

Tomamos varias cuestiones que nos enseñó Luis Scola y Sergio Hernández cuando estuvo la selección en Bahía. Lo que se hace es segmentar el trabajo según los tiros que van a tomar los jugadores en partido y practicamos esas situaciones que luego se replican en el juego. No son rondas de tiro tradicionales, si no que se recrea la situación con aquellos que van a tomar ese tiro específico.

¿Cómo es el trabajo individual con los jugadores?

Tenemos algunas cuestiones que queremos que el jugador recree en el partido y las laburamos y después consensuamos con el mismo cuestiones que quiere particularmente trabajar para su juego.

¿Son cuestiones que usan en el partido inmediatamente?

No, muchas las vamos trabajando con antelación. Por ejemplo, determinado jugador no va a subir la pelota el próximo juego, pero quizás en seis meses si, así que vamos trabajando eso para llegado el momento aplicarlo.

¿Cuántas cosas trabajan con el jugador individualmente?

Planteamos objetivos a principio de temporada y no vamos con más de tres por jugador. Esto ya se pauta con el jugador desde la pretemporada y algunas cuestiones vamos modificando a medida que va pasando el tiempo o surgen cosas en particular.

¿Cuál es el objetivo de Juan Milito a corto y a largo plazo?

El primero es chupar todo el conocimiento que pueda del día a día. Mi objetivo era vivir del básquet y hoy lo estoy haciendo. Soy súper afortunado por eso y quiero seguir por este camino. Sería ilógico plantearme algo más lejos ya que llevo solo cuatro meses acá.

Para cerrar: ¿qué es lo que has aprendido en este tiempo que llevás ligado al básquet profesional o cuál es el consejo que más valorás?

Hay una frase que me quedó y creo que está vinculada al profesionalismo. Me reía el otro día porque se la comentaba a Pepe y le decía que era suya y el me dijo que no, que era de Mario Ledesma el entrenador de los Pumas que dice simplemente: “Subir el piso” y creo que sirve tanto para la vida, como para la profesión. Es exigente, pero creo que está íntimamente relacionada con lo que trato de hacer y lo que hacemos en Bahía Basket en el día a día.

 

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