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Jorge Faggiano: «Estudiantes fue mi escuela y Beto mi maestro»

Jorge Faggiano

En el día de su cumpleaños, hablamos con Jorge Faggiano sobre sus inicios en el básquet, la formación como jugador, sus mentores y la Selección Argentina.

JORGE FAGGIANO: «NO HABÍA TIRADO AL ARO HASTA QUE FUÍ A ALTENSE»

Jorge Faggiano

Hemos recorrido la carrera de Jorge Faggiano en todos sus aspectos, solo nos faltaba indagarlo por sus comienzos y su relación con la selección.

En esta primera parte, el histórico jugador albo habla sobre su llegada al deporte, las curiosidades de su arribo a Altense, su llegada a Estudiantes, el estudio y el deporte.

«Mis padres no estaban vinculados al básquet. Unos primos de mi madre jugaban en Altense y fueron parte de equipos históricos del club, pero mi familia más cercana no. Yo vivía en un barrio en las afueras de Punta Alta y ahí no había aros. Mis amigos y yo nos divertíamos jugando al fútbol y andando en bicicleta».

«Un novio de mi hermana que jugaba en Altense me insistía para que vaya a jugar porque tenía buena altura ya de pequeño. Tenía 11 años cuando empecé y la verdad que lo mío era muy limitado. No había tenido formación, así que fue todo nuevo. Incluso, no había tirado al aro hasta que fui a entrenar por primera vez».

«Lo más cerca que había estado de tirar al aro era en mi casa. Me había hecho un aro con un tacho de basura y mientras escuchaba los partidos de los clásicos de Olimpo y Estudiantes tiraba con una pelotita de tenis».

Jorge Faggiano rememora sus comienzos con una sonrisa en el rostro y no deja de reconocer que no tenía pensado jugar al básquet hasta que empezó a vincularse más directamente con el club puntaltense.

«En el momento que llego a Altense todavía no había Mini básquet, se jugaba con pelota chica en aros grandes. Y no estaba muy convencido de empezar a jugar. Incluso en el primer partido me tuvieron que venir a buscar porque me había quedado jugando un torneo de fútbol en el barrio y como no tenía zapatillas me tuvieron que prestar unas».

La historia empieza en circunstancias extrañas, en una cancha de fútbol y con zapatillas prestadas. Todo cambiaría cuando su vínculo con el deporte se fue haciendo constante.

«Cuando empecé a jugar ya fue otra cosa, le empecé a tomar gusto. El jugar con categorías más grandes también me motivaba y el hecho de quedarme a ver la Primera y todo eso me daba ganas de seguir creciendo».

«Me ponían en las categorías superiores porque tenía buena altura. Eso me sirvió para aprender porque realmente era muy limitado en cuanto a lo técnico».

SU LLEGADA A ESTUDIANTES

Una frustración deportiva por no poder disputar unas finales contra Espora por un problema burocrático casi lo aparta definitivamente de la actividad, pero pudo más la curiosidad por el crecimiento deportivo y su viaje a Bahía Blanca serían fundamentales para su futuro.

«Llegó una edad en la que quería progresar más en mi juego y para eso tenía que venir a Bahía. Fui con mi padre a Estudiantes en 1976, había conseguido una prueba y por aquel entonces estaba Beto que jugaba en Primera y entrenaba las categorías formativas. El me recibió y fue mi maestro».

«Al principio me tomaba el colectivo y venía a entrenar dos o tres veces por semana. Los fines de semana generalmente me quedaba a dormir en lo de la familia de Roberto Juanpataoro. Estoy muy agradecido con la familia de Roberto que siempre me recibió en su casa y me trataron como un hijo más».

«Cuando pienso en esa época entiendo que mis padres se preocuparían porque estábamos en Dictadura y sería todo un tema que tu hijo se vaya solo tres veces por semana y vuelva tarde a la noche. Muchas veces paraban el colectivo y subían a pedir documentos y demás. Yo no dejaba de ser un chico de 15 o 16 años, por eso el apoyo de mis padres fue fundamental para que pudiera dedicarme a esto».

ESTUDIANTES, LA ESCUELA FORMATIVA

No fue casualidad que Jorge Faggiano haya elegido Estudiantes para realizar una prueba. El albo por aquel entonces nucleaba las mejores camadas de divisiones inferiores y el faro referencial de Alberto Cabrera era algo muy atrayente para quien quería mejorar en su juego.

«Dentro de mis limitaciones técnicas en cuanto al tiro y demás, podía, saltar, defender, correr la transición y en ese sentido me fui ganando un lugar, pero siempre pensando en agregarle cosas a mi juego para no quedarme en eso solamente».

«El hecho de haber elegido Estudiantes fue un acierto. En ese momento el club era una escuela deportiva de formación. Beto Cabrera y todo el cuerpo técnico de entrenadores tenían muy inculcado el trabajo técnico, el crecimiento del jugador desde el trabajo y si encima del otro lado tenías motivación para aprender, el resultado siempre era positivo».

«Tuve suerte en ese sentido, Estudiantes siempre fue una escuela de trabajo, de entrenamiento, de crecimiento desde la formación técnica. Para un jugador como yo, con mi temperamento y con la predisposición de Beto y demás, pude sumar cosas a mi juego».

«Huevo Sánchez posteriormente fue otro de los entrenadores que me inculcaron muchas cosas que fueron importantes en mi carrera profesional».

JORGE FAGGIANO: «BETO Y LEÓN ESTABAN ADELANTADOS A SU ÉPOCA»

Cabrera y Faggiano

Beto Cabrera y Jorge Faggiano en medio de una acción e pick and roll

Nos adentramos en sus años formativos, su relación con Beto Cabrera, su influencia en el crecimiento deportivo, la Selección Argentina, León Najnudel, la disyuntiva estudio/básquet y mucho más.

«Beto te enseñaba jugando. Jugar con él era muy fácil, parece una frase trillada, pero estaba adelantado a la época, leía el juego como nadie y tenía los fundamentos tan incorporados que siempre encontraba el camino».

«Sabía los fundamentos en cada posición, el como poner los pies, como posicionarse, como utilizar el cuerpo. A mi me enseñó muchas cosas en ese sentido, además como siempre veía más allá de lo que pasaba, me decía que tenía que jugar de frente al aro e incorporar los fundamentos para ello».

«El ya se daba cuenta que mi futuro iba a ser ese y me presionaba para que aprendiera a picar mejor, a tirar mejor y todo lo que tiene que ver con la posiciones del tres o el cuatro. Cuando entrenaba con la Primera jugaba de pívot, pero él en juveniles me hacía jugar de frente para que vaya aprendiendo. Beto había visto jugar equipos europeos e internacionales y se daba cuenta de para donde iba a ir el básquet. Beto entendía que había que formar técnicamente a los hombres altos para que podamos competir con los europeos. Esa escuela no estaba acá, pero el sabía que teníamos que ser más versátiles en ese sentido».

«León Najnudel también sabía esto y estaba en la misma línea que Beto. Lo vez en el juego de hoy, donde los internos tienen que tener los fundamentos de los perimetrales para poder jugar. Por un motivo como este es que me deja afuera del mundial en su momento. Entendía que necesitaba darles roce a jugadores de altura para competir a nivel internacional».

«En la previa al Mundial de España 86 decide llevar a Palito Borcel y a Jorge González. Para él (Najnudel) el futuro pasaba por ahí, después por diferentes circunstancias no terminaron de explotar, pero entendí la decisión en su momento».

Certificando las palabras de Jorge Faggiano podemos complementar el punto con las declaraciones previas al Mundial del 86 realizadas por el propio León sobre Borcel y González:

“Son la posibilidad futura, los que pueden cambiar la historia de los equipos nacionales. No hay que esperar que estén hechos, hay que ayudarlos ahora y dentro de la selección, por eso los he convocado. Tal vez hoy no puedan aportar mucho, pero para que así ocurra tenemos que empezar nosotros a colaborar con ellos”, puntualizó Najnudel en El Gráfico

LA SELECCIÓN ARGENTINA

«Estaba en las selecciones juveniles y eso me motivó para irme a Buenos Aires. En ese momento el torneo de FEBAMBA era muy competitivo, con profesionales y muchos de los que después terminaron siendo equipos de Liga. Además, yo era el único que jugaba en el interior de los que estaba en la selección, así que me inscribí en Kinesiología en capital y empecé a jugar en Independiente de Avellaneda».

«De joven tuve la suerte de estar vinculado con la Selección Nacional, quedamos terceros en el Mundial Juvenil y ese es un recuerdo imborrable, porque me dio la chance de meterme en la mayor».

Me di el lujo de compartir cancha con el mejor de todos los tiempos. En ese momento te dabas cuenta que era diferente desde lo físico, pero en ese equipo había jugadores que destacaban mucho más.

Jorge Faggiano CABB

Con la camiseta de la selección

«La explosión de Jordan es posterior a ese Panamericano de Caracas. Lo que si recuerdo es intentar marcarlo y solo ver las zapatillas en el aire (risas). En el siguiente en Indianapolis enfrenté al Almirante Robinson, un jugador increíble, con un físico descomunal».

«Mi relación con la selección siempre estuvo atada a los momentos de mi carrera y cómo estaba apuntado el básquet argentino de ese entonces. De joven me pude ganar un lugar cuando salimos terceros en el mundial de la categoría e inmediatamente pasamos cuatro o cinco jugadores a reforzar la mayor».

«Físicamente estábamos muy atrás de los que gobernaban FIBA en ese momento, Puerto Rico, Canadá, Brasil estaban mejor preparados desde ese aspecto. Pude estar intermitentemente hasta el 90, pero siempre entendí que los planteles necesitaban otras cosas y siempre lo comprendí».

«Yo no era especialista en nada y eso también me cerró puertas a la hora que el entrenador pensara en que podía darle algo distinto al equipo. Mis características las podía suplir con otros jugadores y llevar especialistas para cosas puntuales».

«Estoy conforme con mi carrera en ese sentido, llegué a más de lo que esperaba cuando arranqué allá en Punta Alta».

Desde aquel primer partido con zapatillas prestadas a ser uno de los símbolos de Estudiantes, pasar por la Selección Nacional y estar vinculado de manera sanguíneas con el la capital del básquet. Recuerdos eternos de un jugador de todos los tiempos.

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