Seguinos

Maxibásquet

El Maxibásquet en Bahía Blanca

El Maxibásquet en Bahía Blanca

Si hablamos de Maxibásquet en la ciudad, tenemos que remitirnos de manera indefectible a Ulises Agullo y Claudio Palermo. Ambos vinculados al básquet bahiense por décadas, pero ligados desde hace ocho años con las categorías de veteranos tanto en su creación, como su organización, presente y futuro. Pasemos y demos una recorrida por el mundo competitivo de los más experimentados.

 

HISTORIAS DE MAXIBÁSQUET

Los inicios del Maxi Clubes se remontan al año 2011, en circunstancias fortuitas y no tanto. Por aquel entonces, Ulises Agullo, ya había atravesado por una experiencia germinal en Pacifico junto a Claudio Larrandart: “Con Claudio (Larrandart) habíamos hecho una Maxi en el año 2008-09 por cuestiones económicas y la verdad había andado muy bien, pero después yo dejé de dirigir y ellos siguieron un año más”.

Por aquel entonces, Claudio Palermo estaba intrigado por el movimiento de veteranos que había en otras partes del país y que no se replicaban, por ese instante en Bahía Blanca: “Íbamos a Mar del Plata y había un montón de equipos de Maxi y nos preguntábamos: ¿Cómo en Bahía con 21 clubes no podemos armar esa estructura? Y sabiendo la cantidad de jugadores y la raigambre que hay con el básquet sabíamos que podíamos armar algo lindo”.

Un encuentro fortuito por las calles céntricas de la ciudad rubricaría la propuesta entre ambos. A partir de ese momento, comienza a tomar forma real la idea de años: “Plasmamos la idea y el puntapié inicial en el 2011”. “Con Ulises siempre habíamos pensando en agarrar la franja etaria más grande, el Maxibásquet en particular”.

Utilizando las canchas de vinculación directa de los protagonistas (Liniers y Pueyrredón) como sede del primer torneo, que contó con una sola categoría (+35) y con la presencia de ocho equipos. El campeón del primer certamen fue Estrella, venciendo en la final a Alem. Ese apertura estuvo integrado además por: Pacifico, Liniers, Pueyrredón, DUBA, El Nacional y Napostá.

Con el apoyo de la ABB para vincularlos con el Colegio de Arbitros y organizando los partidos en los momentos en que no había actividad en dichos clubes. “Hicimos un solo torneo la primera vez, ya el segundo año fue con apertura y clausura con 22 equipos” comenta Agullo.

La necesidad de empezar a diferenciar las categorías y apegarse a la reglamentación de la CABB eran un tema pendiente y esto se realizó durante el tercer año de la competencia cuando dividieron en +35 y +45 respaldados por la gran cantidad de inscriptos.

“Los dos primeros años teníamos una sola categoría, pero como vimos que ya eran como 15 clubes y se percibía que había diferentes edades para hacer más competitivo y parejo los torneos y apegarnos a las reglamentaciones, hicimos la separación”.

 

VINCULACIÓN CON LA ABB Y REGLAMENTACIONES

Partido de Maxibásquet 2019

Estudiantes y Pueyrredon disputando un partido de Maxiclubes

 

Desde un principio el proyecto tuvo el apoyo de la Asociación de Básquet. En una primera instancia, Adolfo Lista prestó su consentimiento y nos vinculó con el Colegio de Árbitros. La relación más estrecha con la entidad madre vino después, de la mano de Maximiliano Gorg y en la actualidad con Marcelo Pallotti.

Las motivaciones para oficializar el ingreso a la ABB como una categoría más eran claras: toda la vida vinculada a los Clubes, sumado a que nivel organizacional en el resto de la provincia estaba integrado el Maxibásquet a las asociaciones, era el siguiente paso a dar.  “Habíamos hablado ya con Lista, pero fue durante la presidencia de Maximiliano Gorg que oficializamos el ingreso en la ABB, como una categoría más de la asociación en el año 2017”, afirma Palermo.

El Maxibásquet está organizado a nivel internacional por FIMBA (Federación Internacional de Maxibásquet). En la Argentina, la CABB es la que valida la competición a nivel país e instruye de la reglamentación general a sus asociaciones adheridas.

“El reglamento FIMBA son para torneos especiales de cuatro o cinco días y en ese caso si se sigue la modalidad internacional. La ABB nos pide que se siga la de juego de primera división y tomamos ese reglamento”, indica Agullo.

Más allá de apegarse a normas generales hay una parte de autogestión que tiene que ver con reglas internas que se pactan con los delegados de cada equipo en una reunión a principio de año y que por obvias razones no puede contradecir a una norma general impuesta por CABB y ABB como bien indica Palermo:

“Seguimos con la división oficial de +35 y +45, con el arbitraje del Colegio de Árbitros y apegándonos a la reglamentación de la ABB, Provincia y la CABB. Aunque tenemos autogestión con los delegados de los equipos. Cada vez se está vinculando más nuestra organización con la de la ABB”.

Los jugadores que ingresan al torneo tienen que haber dejado la competencia de primera o segunda por un año, como mínimo, o no haber estado ligado de manera federada a un club y cumplir con las reglas etarias.

 

EL ESPÍRITU DE MAXICLUBES

En el año 2012 se organizó un torneo Provincial en la ciudad en la que participaron diferentes equipos de Buenos Aires entre ellos:  Junín, Mar del Plata y San Martín.

Dentro de los equipos Bahienses estaba Liniers con la incorporación de Juan Espil en sus filas aportando su profesionalismo y amor al básquet: “Yo me emociono (comenta Palermo) realmente con esa unión que hay entre los jugadores y la voluntad de muchos que fueron figuras y tienen ese espíritu amateur a flor de piel. Juan Espil estuvo en un Provincial que organizamos con equipos de Junín, Buenos Aires, Mar del Plata y jugaron cuatro partidos en tres días.  Juan siempre estaba 45 minutos antes que todos calentando y preparándose. Ese es el amor al básquet que vemos todas las fechas”.

La definición que acerca Ulises Agullo en cuanto a lo que se palpa en la cancha es muy acertada caracterizando las particularidades del Maxibásquet a este nivel:

“La verdad es que es muy personal como lo vive cada uno, pero creo que está dividido en dos grandes características: aquellos que se lo toman como un lugar para reunirse con amigos, hacer ejercicio, volverse a sentir jugador, vincularse de nuevo con gente que hacía 20 años jugaba. Después tenés el otro gran grupo que compite fuerte, que le interesa ganar y que más allá de que sabe que esto no es a nivel hipercompetitivo se lo toman como tal”.

Esos aires de exigencia seria se pueden ver en leyendas del básquet bahiense como Roberto Juanpataoro, Raúl López, Faggiano, que imprimen su cuota de amor al deporte y su parte más profesional.

En el año 2015 un contingente de equipos de Maxi clubes participaron de un mundial en la ciudad de Orlando (EEUU) representando a la Argentina en la categoría +55. Pero eso no se queda ahí, también han recorrido otros países como Italia, Brasil, Costa Rica y se están preparando para el mundial del próximo año en Finlandia (organizado por FIMBA) luchando contra la coyuntura de crisis económica actual, pero con mucho amor por el básquet.

A la hora de hablar de esa doble vertiente competitiva y de divertimento las palabras del ex técnico de Pueyrredón son elocuentes: “se puede ver todo el tiempo la buena vibra que hay entre los jugadores, los árbitros, la gente. La camaradería, la vinculación de todos los del ambiente es excelente. Se hacen peñas, cenas, reuniones y eso es lo lindo del Maxibásquet que tiene otro lado, otro costado más emocional”.

 

PERSPECTIVAS A FUTURO

Liniers amplio dominador del Maxibásquet +35

Liniers domina la categoría de +35

 

El recorrido por ocho años de Maxiclubes da la sensación de una tarea hecha con mucho amor al deporte, que vincula varias cuestiones emocionales en los jugadores con los clubes y sus compañeros y que abre la puerta a proyectos por venir.

El Polideportivo municipal deja de ser utilizado por Bahía Basket (traslada toda su operativa al Dow Center) y eso da la posibilidad de que puedan contar con un lugar físico fijo para poder ampliar la competencia.

“El objetivo sería tener a todos los clubes representados en la Maxi, tanto en +35 como en +45. Es un desafío complicado, pero se tendría que llegar a lograr en esta ciudad con tanta raigambre de básquet. Ahora tenemos 9 y 9, tendríamos que tener 12 y 12 por lo menos”.

“Otra de las cuentas pendientes es realizar un Torneo Argentino, para ambas categorías y tratar de competir a nivel internacional, el inconveniente está en que la situación actual con el dólar tan alto no ayuda” sentencia Agullo.

Con el nivel en aumento, sobre todo en la categoría +35, dónde cada vez se suman más jugadores recientemente retirados, motiva a que otros se acerquen a un torneo que va ganando en importancia. “Se están dando partidos muy reñidos y emocionantes” se entusiasma Claudio Palermo, ese entusiasmo que se refleja en cada cuestión relacionada con el Maxibásquet.

 

 

Facebook

Seguínos en Twitter

Más de Maxibásquet